Las
medidas de seguridad para hacer frente a los riesgos que puede presentar
la maquinaria se pueden dividir en dos grandes grupos:
·
Integradas
en la máquina
Se
debe partir de una prevención intrínseca, de manera que las máquinas
por su diseño no ofrezcan peligro para los trabajadores. De no poder
eliminarse ese peligro, se tratará de anular o, al menos, reducir el
nivel de riesgo mediante la protección de las llamadas zonas peligrosas
que puedan presentar las máquinas. Entre los diferentes medios de
protección existentes cabe citar los siguientes: resguardo fijo,
resguardo túnel, resguardo regulable, barrera de ultrasonidos,
dispositivo de mando a dos manos, dispositivo de movimiento residual o de
inercia, etc.
·
No
integradas en la máquina
Existen
también una serie de medidas no integradas en la máquina de cara a
obtener un nivel de protección suficiente:
1)
Formación específica en el puesto de trabajo en lo que a
condiciones de seguridad se refiere.
2)
Método de trabajo que contemple el mantenimiento de las medidas
de protección. El responsable de los trabajos de mantenimiento
identificará los peligros existentes y planteará un método seguro de
trabajo que elimine los peligros o, como último recurso, que ponga en
conocimiento de todos los trabajadores que puedan tener acceso a la máquina
dichos peligros.
3)
Mantenimiento eficaz que reduzca las incidencias durante el
funcionamiento de las máquinas.
4)
Normas internas del centro.
5)
Equipos de protección individual. Deberán utilizarse cuando los
riesgos no se puedan evitar o no puedan limitarse suficientemente por
medios de protección colectiva o mediante medidas, métodos o
procedimientos de organización del trabajo.